L. Ronald
Hubbard buscaba un principio que le condujera a la unificación del conocimiento
y explicara el significado de la existencia, algo que otros filósofos se habían
propuesto encontrar en el pasado y en lo que habían tenido diversos grados de
éxito.
Sin
embargo, el Sr. Hubbard vio al hombre desde otro punto de vista muy diferente.
Aunque aún no sabía cómo llamarla, creyó cierto que la vida era algo más que
una serie de reacciones químicas y que algún tipo de impulso inteligente
existía bajo nuestras acciones. Después de organizar el
tremendo cuerpo de datos que había adquirido en sus viajes, investigaciones y
experimentos, se embarcó en una nueva trayectoria experimental, en esta ocasión
para determinar cómo funcionaban las células. A principios de 1938 y llevando a
cabo una elaborada serie de experimentos, hizo un descubrimiento de gran
magnitud; aisló el factor común de la existencia: SOBREVIVIR.
Que el hombre
sobrevivía no era una idea nueva. Que este era el único factor común básico de
la existencia, sí lo era. Sus hallazgos se
compilaron en el manuscrito filosófico Excalibur, escrito durante las primeras
semanas de 1938 donde refutaba esta creencia materialista y formaba las bases
para su obra posterior. Al recordar su trabajo en este, el primero de sus
muchos manuscritos sobre el tema de la vida, apuntó: “Comencé a trabajar con
ahínco en ese secreto y cuando había escrito diez mil palabras, entonces
comprendí incluso con más claridad. Destruí las diez mil y empecé a escribir
otra vez”. La respuesta de quienes leyeron este manuscrito fue impresionante, y
no pocos editores intentaron con ansiedad publicarlo. Él se negó. “Excalibur no
contenía terapia de ninguna clase, era una simple exposición de la composición
de la vida. Decidí ir más adelante”, añadió.
Sí, hubo un libro llamado
"Excalibur" por L. Ron HUBBARD
artículo realizado con la ayuda de ARTHUR J. BURKS
de "The Aberee", Dic. 1961